Los private equity se descuelgan de la venta de la filial de servicios de ACS
Las dificultades para acceder a la financiación está complicando la venta de muchas de las filiales que las constructoras han puesto a la venta. Así ocurre con la desinversión de Clece, propiedad de ACS, de la que se han bajado varias firmas de capital riesgo. “Esta empresa es para un inversor industrial, que ya tenga presencia en el sector y que pueda endeudarse”, explica una fuentes próxima a la operación. Desde un banco internacional se añade que “con los mercados totalmente cerrados, conseguir 300 o 400 millones de euros de deuda es muy complicado”.
Esta cifra resulta de aplicar la valoración que ha estimado ACS para su filial de servicios de limpieza, logísticos, aerportuarios y sociales, por la que prevé ingresar entre 700 y 800 millones de euros. A diferencia de lo que ocurría hasta hace un año, cuando las operaciones de compraventa se apalancaban hasta un 80% ó un 90%, ahora los bancos sólo dan financiación como mucho por el 50% del valor de transacción, por lo que el resto se debe de pagar en metálico. Como ha ocurrido en el caso de Itinere, Citi ha tenido que pagar todo en metálico porque no ha conseguido deuda bancaria.



