Despidos en el private equity: Carlyle y American Capital comienzan la poda

Están acostumbrados a tomar medidas drásticas en las empresas donde invierten. Ahora, sin embargo, tienen que llevarlas a cabo en sus propias carnes. Las grandes firmas de capital riesgo empiezan ya a adelgazar sus equipos. Los primeros en dar esta paso han sido las estadounidenses Carlyle y American Capital, pero les seguirán otros muchos.

El gigante con sede en Washington acaba de anunciar un recorte del 10% de su staff, compuesto por casi 1.300 ejecutivos repartidos a lo largo y ancho de los cinco continentes, según recogía la agencia de noticias Associated Press. Los años de bonanza vividos en 2006 y 2007, con barra libre para grandes fichajes, han terminado. Con presencia en 67 países, la firma fundada por David Rubenstein ha planteado un tamaño para su estructura más acorde con la dimensión actual del mercado, cerrando incluso oficinas como la abierta recientemente en Silicon Valley. La falta de actividad es un hecho. El mercado está cerrado y toca centrarse en la gestión del portfolio.

(más…)

El capital riesgo ya se encoge por la crisis

Sólo era cuestión de tiempo (y no demasiado) que la crisis financiera con epicentro en Wall Street tocara el sector de la inversión de capital riesgo, pese a que las primeras impresiones hacían intuir que éste podría salir relativamente bien parado de la situación. Y es que, aunque hasta el final del trimestre no se conocerán las cifras oficiales de movimientos en el sector del VC (Venture Capital), los primeros datos apuntan a un batacazo aún mayor al que siguió a la crisis de las puntocom de comienzos de década.

Según los primeros números recogidos por la firma Thomson Reuters, en octubre las inversiones de capital riesgo en los Estados Unidos alcanzaron su nivel más bajo de los últimos cinco años.

(más…)

La banca de inversión ha sobrevivido a cosas peores

Banca de inversión D.E.P. Éste es uno de los epílogos de la crisis que muy pocos dudan. A finales del siglo XIX en Estados Unidos, surgía una actividad que se daría en llamar tiempo después banca de inversión, y que -¡quitense la idea del banquero con pañuelo de seda en su bolsillo de la chaqueta!- era patrimonio de polvorientos comerciantes e imigrantes europeos llegados al Lejano Oeste, que fiaban a forasteros e intercambiaban con sacos de algodón.

Luego llegaría Wall Street y los Lehman Brothers, JPMorgan, Merrill Lynch,etc., ampliarían su red con sucursales repartidas por todo el país, sofisticando sus operaciones, y entrando de lleno en bolsa. Fue entonces, cuando la banca de inversión se enfrentó a la madre de todas las crisis en 1929. Políticos y reguladores cargaron contra el sector, en una ofensiva que dio lugar a la Ley Glass-Steagal, que obligó a las entidades a separar sus actividades de banca comercial y de inversión para evitar conflictos de intereses. Curiosamente, lo contrario de lo que han hecho ahora la Reserva Federal (FED) y el Tesoro americano al obligar a Morgan Stanley y Goldman Sachs, a desplegar una red de banca comercial para captar depósitos, que compensen unas actividades de ingeniería financiera.

(más…)